Rebranding, ¿oportunidad o amenaza para las marcas? - Movlim Diseño Web

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Rebranding, ¿oportunidad o amenaza para las marcas?

Cuando hablamos de rebranding probablemente lo primero que se nos viene a la mente es la idea de que el clásico logo de una marca cambió. Este cambio puede haberse dado de manera superficial, con ciertas modificaciones en el tipo de letra, isotipo, colores, pero siempre manteniendo la esencia principal de la marca. Y en otras circunstancias este cambio puede darse de manera radical, reinventando por completo la identidad e imagen de la marca, lo que generaría un nuevo posicionamiento en el mercado por parte de los consumidores.

En términos de rebranding la “imagen” es un elemento fundamental de cara a los consumidores, más aún, si consideramos que las personas recuerdan un 40% más los hechos gráficos que los escritos (MIT, 2017). Es por ello que cuando se elabora una estrategia de rebranding lo primero que sobresale son los componentes visuales, pero esto no significa que se limita solamente a un cambio de diseño de la imagen, sino por todo lo contrario, el rebranding persigue objetivos estructurados con visión a mediano y largo plazo.

El objetivo del rebranding es innovar, actualizar, mejorar la identidad de una marca y el fin es cambiar las percepciones que tiene el mercado sobre la misma. Entonces concluimos que el rebranding es una estrategia de marca con el propósito de lograr potenciarla para conseguir metas específicas como: refrescar su esencia, eliminar una imagen negativa, adaptarse a los cambios de tendencias, aumentar su cuota de mercado, ajustarse a las preferencias de los consumidores, entre otros.

Hacer un rebranding de marca sin razón alguna puede ser tan desfavorable que podría marcar su extinción, pero si se logra hacer de tal manera que se pueda dar un sentido distinto sin perder la esencia de la marca se podría afirmar que la estrategia fue todo un éxito.

Una marca que es flexible y está en constante evolución, al encontrarse en un entorno de necesidades cambiantes, es la que logra a consolidar su legado, consiguiendo aceptación e identificación, pero siempre teniendo en cuenta que no puede perder la credibilidad y la relevancia que son las características que le darán la tan codiciada diferenciación.

“Haga lo que haga, tenga cuidado en no socavar los valores y potencias fundamentales de su marca y asegúrese que esté en sincronía con la base lógica y los objetivos de su negocio”, comentaba el director de la consultoría de marketing RBWA cuando le preguntaban sobre decisiones de rebranding de las marcas.

Fuente: MercadoNegro